1982, mi primer viaje a Estados Unidos. Del aeropuerto me trasladé a Brooklyn a una residencia de estudiantes. En la azotea de la residencia me esperaba un paisaje mágico. Desde allí los rascacielos de Manhattan iluminados eran un paisaje mágico. Fue mi primera experiencia americana.  Se estaba cumpliendo mi sueño americano.  Nueva York, Tejas, Arizona, Illinois….  Mucha música, rostros amigos, ciudades inmensas, calor, Moteles 6, paisajes interminables… Aunque he vuelto otras veces, aquella tuvo la categoría de sueño.