Visité la Piedad Rondanini por primera vez en 1977. Quedé prendado de la fuerza de esta escultura expuesta en una sala del Catillo Sforzesco en Milán.   Cada vez que vuelvo a la capital Lombarda voy a verla. Esta obra esculpida por Miguel Angel es la última que realizó ya que estuvo trabajando en ella seis días antes de morir. Fue encontrada en su estudio después de su muerte e inventariada como: Estatua iniciada de un Cristo con otra figura encima, juntas, esbozadas y sin acabar. Encontrase delante de esta obra es elevarse.