Visitar la Necrópolis es sumergirse en la Historia, todo lo que se visita es de mucho interés pero impacta en modo particular la Tumba del Elefante y la Tumba de Servilia

La Necrópolis de Carmona fue descubierta entre 1868 y 1869 de manera accidental cuando se iban a realizar unas obras de un camino.

En un principio sufrió excavaciones sin control por parte de anticuarios y coleccionistas, hasta que en1881 el historiador Juan Fernandez López, junto con el ingles Jorge Bonsor, confirma que allí se encontraba una necrópolis, pues los estudios realizados a las piezas encontradas coinciden con los rituales funerarios que se hacían en la época romana del emperador Claudio. Ambos, junto con Luis Reyes Calabazo, compran los terrenos del Campo de las Canteras y el Campo de los Olivos, organizan unas excavaciones científicas, y crean la Sociedad Arqueológica de Carmona. El Museo de la Necrópolis, el primer “museo de sitio” de España, se abrió en 1887.

El yacimiento es datado en torno al siglo I adC hasta el siglo II de nuestra era. Se piensa por la época que se dató que la forma de enterramiento era la incineración. Podemos observar que hay excavaciones en el suelo, y por sus paredes rojizas, es donde se realizaban las incineraciones. Observamos que el fondo de estas excavaciones era a dos niveles, pues el nivel más hondo y más pequeño, es donde se concentraban las cenizas que después se recogían para ponerlas en pequeñas urnas.